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Pequeño apunte personal sobre el profesor Ruiz de la Peña

Pequeño apunte personal sobre el profesor Ruiz de la Peña

2016-05-11442Visitas

Ruiz de la PeñaEl día uno de Febrero del año 2012 tuve la inmensa fortuna, como estudiante de Historia, de recibir una lección dictada por el catedrático de Historia Medieval don Juan Ignacio Ruiz de la Peña, y digo que tuve  fortuna pues fue una mezcla de casualidad e insistencia.  En esta fecha el profesor ya estaba jubilado aunque aún se mantenía el rótulo en su despacho, por delante del que pasábamos los alumnos de Historia Medieval de Asturias para dirigirnos al aula en la que se impartía nuestra asignatura.  Ese día, cuando ya estábamos dentro, vimos al catedrático en compañía de la profesora Soledad Beltrán a la que le preguntamos si hoy nos impartiría el seminario don Juan Ignacio a lo que ella nos contestó: “si queréis…”. Sin más, entró el profesor en el aula, se sentó en la cabecera de la mesa alrededor de la que estábamos los alumnos y comenzó a hablarnos del porqué de nuestra asignatura, que no era otro que la existencia de una entidad histórica susceptible de tratamiento histórico diferenciado.  Podría intentar reproducir aquí, pues conservo los apuntes y la memoria,  todos los conceptos que el profesor fue desgranando y desarrollando, más todo está en su legado bibliográfico.  Lo que no está en los libros es la emoción que nos produjo su locución amena y al tiempo cultísima, su memoria extraordinaria para referirnos citas completas de las Crónicas a propósito del tema, o las  tesis de otros historiadores que completaban o contradecían su proposición. Después de casi dos horas de exposición, los alumnos, atentísimos como si fueran espectadores de una película, rompieron en una ovación a la que un divertido y, aparentemente, azorado profesor respondió: “¡No, por favor, los aplausos para los toreros!”

No sé si estaba previsto que el profesor Ruiz de la Peña dictara esta lección o si fue fruto, como indicaba, de la solicitud de los alumnos, pero resultó una de las conferencias más memorables a la que tuve la fortuna de asistir en toda  mi vida como alumna. Requiescat  in pace.

Amalia Trancho